… Proyectado al horizonte, un mínimo error se comporta como un desastre titánico. Cuando Cristo anunció irresponsablemente que algunos extranjeros se allegarían para servir al dios judío, no calculó que sus palabras llegarían a Roma, ni que Roma sería la capital del mundo medieval europeo, ni que Europa proyectaría sus dominios sobre el mundo colonial a través de océanos y mares. Pero cuando Dios constató simples ecuaciones demografométricas sobre el mundo futuro, aturdido, vio que dos mil millones de almas le reclamarían diariamente la merced de los cielos; su respuesta no se hizo esperar: ¡Ma, que se arreglen, viejo! Desbordado por la cifra, tampoco Jesús se hizo responsable de la interpretación libre de sus dichos. Desde entonces, padre e hijo desoyen al mundo cristiano. Madre abnegada, la pobre María se hizo cargo del confuso episodio. Hoy recaen en sus hombros los reclamos de ambos mundos, el cristiano y el judío femenino posholocausto.
… Además, el castillo mejor defendido de la antigüedad no resistiría el menor ataque de la artillería aérea; o espacial.
... La fuerza y la belleza del unicornio residen en su cuerno. He ahí la majestad en el obsequio de los dioses, entregado a los hombres en los destellos finales de la edad de Bronce. El último fue cazado con una zanahoria en 836 A.C. en una bahía de Cos. Poco después, el Olimpo decretó borrar la última ruta de acceso desde la Tierra y no ha vuelto a restablecer el contacto.
... Cuentan que cuando Simón Barjona, llamado Pedro, recibió la piedra inicial de la Nueva Iglesia, un bloque sólido de doce kilos, se aventuró a cargarla con valentía y penitencia el camino hasta Roma. Pero poco antes de llegar a destino, la ruta se interrumpió brutalmente por un pantano. No afecto a pérdidas de tiempo —ni a pensamientos profundos— se adentró en las aguas lamosas. Pero mientras avanzaba, he aquí que perdió el equilibrio y la piedra cayó en el pantano. Tenía dos alternativas, buscar ayuda... o construir allí mismo la Nueva Iglesia.
... En el cielo, los ángeles cocinan el pan en los fuegos termonucleares de una supernova. Los panes salen tan petrificados e iridiscentes que los descartan rápidamente volcándolos en canastos sellados bajo el rótulo de Material Peligroso. Luego vuelven a probar la misma masa, pero con menos tiempo de cocción, para que eleve.
... En el reino celestial, los ángeles pasteleros retiran la plana del fuego, y miran el resultado con cierta ingenuidad pero, sin titubear, vuelcan rápido en el canasto una tira de chorizos de cerdo, radiantes como un collar de plutonio. En el apuro, el recipiente pequeño con el queso parrillero golpea contra el canasto y su contenido atómico explota como una metralleta de Navidad obligándolos a abandonar el sector y a clausurarlo hasta su descontaminación.
... Este día, el núcleo galáctico ilumina particularmente a la Tierra en la frecuencia del magenta. Los minutos transcurren, las inquietudes se potencian de maneras logarítmicas. Los ángeles culinarios habilitan un canasto nuevo y siguen adelante. Nadie se atreve a mirar hacia el puesto de Ferreira. Es un día más en los torrentes vertiginosos y pasteurizados de la Vía Láctea.
Párrafos de Los ángeles al desnudo
Del libro Fragmentos del Cielo, de la Tierra y del Infierno, 2005
17 de abril de 2008
Celos literarios
-… Te voy a decir qué me molesta de vos. Cuando te sentás a escribir le dedicás más amor a tus libros que a una mujer. Ojalá me trataras con ese cariño... Por eso me pongo un poquito celosa.
Lo dijo esta tarde Andrea Falco
Lo dijo esta tarde Andrea Falco
2 de abril de 2008
Lamentaciones
"Leí tu trabajo, terminé de leerlo, y lamento en el alma informarte
que sos escritor. Lo siento profundamente. No siento ganas de
entregar malas noticias, pero es así.
Tratá de sobrellevarlo lo mejor que puedas. En fin…"
Lo dijo esta mañana Edgardo Lois.
que sos escritor. Lo siento profundamente. No siento ganas de
entregar malas noticias, pero es así.
Tratá de sobrellevarlo lo mejor que puedas. En fin…"
Lo dijo esta mañana Edgardo Lois.
26 de marzo de 2008
Maquiavelo vs. Hegel
Recordemos que en los `90 el yupismo nos metió por las pestañas
a Maquiavelo en la sentencia trágica que le conocemos: «El fin
justifica los medios».
Pero eso obedeció a que el yupismo no se caracterizó por
la lectura profunda de nada en especial. Quienes leímos algo
más que sentencias descolgadas preferimos a Hegel cuando
en el volumen Estética dice: «El medio debe ser digno del fin».
a Maquiavelo en la sentencia trágica que le conocemos: «El fin
justifica los medios».
Pero eso obedeció a que el yupismo no se caracterizó por
la lectura profunda de nada en especial. Quienes leímos algo
más que sentencias descolgadas preferimos a Hegel cuando
en el volumen Estética dice: «El medio debe ser digno del fin».
25 de marzo de 2008
Los expedientes secretos de Porreti
Ya entreveo el devenir de ambigüedades cuando lo filman al pobre
Porreti en la extracción de documentación del municipio de Pinamar
a plena luz del día. Por eso me anticipo en las opciones que pongo
a su disposición:
¡Se trata de documentos que requerirá el juez oportunamente!
¡Es el árbol genealógico de mi familia!
¡Es el acta de defunción de papá!
¡Protejo papeles que demuestran mi inocencia!
¡Es mi acta de nacimiento y ficha de vacunas!
¡Busco documentos que prueben la existencia de un clon!
¡Son los cuadernos y boletines de la primaria!
¡Es el registro de gastos del municipio!
¡Son pruebas de que el gobierno hace experimentos con humanos!
Porreti en la extracción de documentación del municipio de Pinamar
a plena luz del día. Por eso me anticipo en las opciones que pongo
a su disposición:
¡Se trata de documentos que requerirá el juez oportunamente!
¡Es el árbol genealógico de mi familia!
¡Es el acta de defunción de papá!
¡Protejo papeles que demuestran mi inocencia!
¡Es mi acta de nacimiento y ficha de vacunas!
¡Busco documentos que prueben la existencia de un clon!
¡Son los cuadernos y boletines de la primaria!
¡Es el registro de gastos del municipio!
¡Son pruebas de que el gobierno hace experimentos con humanos!
Holocausto privado
TRAS el abominable intento de Satanaccia de apropiarse de mi vida
—o de mi muerte—, buscando privarlo de tal placer, me aboqué
con interés al artificio de mi holocausto personal. Así, en un ataque
demencial de furia homicida, me tragué una bolsa entera de
Carrefour. Sólo el juego de broches para la ropa que aún aguardaba
en su interior impidió el tétrico resultado.
Creo que volveré a intentarlo el año que viene con una de consorcio.
Espero acordarme de vaciarla antes de comenzar a masticarla como
si fuera una porción de pizza.
—o de mi muerte—, buscando privarlo de tal placer, me aboqué
con interés al artificio de mi holocausto personal. Así, en un ataque
demencial de furia homicida, me tragué una bolsa entera de
Carrefour. Sólo el juego de broches para la ropa que aún aguardaba
en su interior impidió el tétrico resultado.
Creo que volveré a intentarlo el año que viene con una de consorcio.
Espero acordarme de vaciarla antes de comenzar a masticarla como
si fuera una porción de pizza.
Obstinacion del Cielo
Mal que le pese al cristianismo, la fe y la sabiduría no fueron
soberanas en ninguno de ellos, los elegidos, sino por fuerza
de la tragedia. A fin de cuentas fueron elegidos por la capacidad
de obedecer y no de comprender. Por eso mencionan los
milagros de Cristo pero se abstienen de contarnos cuáles fueron
sus propios milagros… porque escucharon pero no entendieron.
En eso, el cristiano es semejante al judío: En sus manos la palabra
muere porque piensan que si repiten hasta el cansancio los
versículos de glorias pasadas, el Cielo planificará mejor las glorias
del futuro. Si los preceptos no viven en el corazón de los hombres,
la palabra y el papel son cadáveres que pueden quemarse.
-Fragmento del ensayo Anomalía de Jerusalem, 2006-
soberanas en ninguno de ellos, los elegidos, sino por fuerza
de la tragedia. A fin de cuentas fueron elegidos por la capacidad
de obedecer y no de comprender. Por eso mencionan los
milagros de Cristo pero se abstienen de contarnos cuáles fueron
sus propios milagros… porque escucharon pero no entendieron.
En eso, el cristiano es semejante al judío: En sus manos la palabra
muere porque piensan que si repiten hasta el cansancio los
versículos de glorias pasadas, el Cielo planificará mejor las glorias
del futuro. Si los preceptos no viven en el corazón de los hombres,
la palabra y el papel son cadáveres que pueden quemarse.
-Fragmento del ensayo Anomalía de Jerusalem, 2006-
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