31 de marzo de 2017

Venezuela ha dejado de existir




Maduro, oficialmente, es un nuevo dictador. Desde ayer, 30 de Marzo, con la disolución de la Asamblea Nacional de Venezuela -el Congreso bolivariano-, reemplazada por el Poder Judicial de corte madurista, tenemos un régimen autoritario narcotraficante con poder nuclear y abundante petróleo, otra Cuba continental, bajo el mando de un dictador con sombrero y pajarito multicolor, subordinado a un cubano homosexual reprimido llamado Raúl Castro quien gobierna una isla de re-cagados de hambre y resentidos belicosos ahora con aeropuerto en tierra centroamericana. 

Felicitaciones, entonces, al “periodismo militante” kirchnerista, a Evo, a Raúl, a Cristina, a Maradona, a la Universidad de La Plata y a cada hijo de puta que colaboró con el régimen o que, viéndolo afirmarse, miró para otro lado. La democracia allí murió ayer y con ella los sueños de Bolivar y de San Martín. De esa misma basura con vistas totalitarias nos libramos aquí en 2015. ¿o pensaban que el verso de la Patria Grande o bolivarista o kirchnerista terminaba de otra manera que no fuera con terrorismo de Estado y peligro continental? 

Ahora, al pueblo venezolano no le queda otra alternativa que organizar una resistencia civil y pedir la asistencia internacional y el armamento para combatir al régimen militar con guerrilla en un programa de ataques violentos y directos al corazón de una cúpula que no es un gobierno sino una “vulgar dictadura militar” totalitaria residente en el Palacio Miraflores en pleno siglo XXI. Su pueblo tiene derecho a la rebeldía y el deber de combatir por la república perdida en busca de su liberación. Así ejemplificaremos para las nuevas generaciones dolorosamente en qué consiste una "dictadura" que tanto mencionan sin saber qué implica.

Argentina, Uruguay, Perú, Chile, Brasil, México, EEUU y Colombia e incluso España tienen el deber moral de pasarle por debajo de la mesa armamento de combate moderno y el entrenamiento militar para emprender la lucha y resistirla, a sabiendas de que Maduro es un pretexto de Raúl Castro en su descenso al continente con sus propios ejércitos por el control de la cocaína y el petróleo. Venezuela es apenas una trinchera continental cubana. 

En 2014 reporté desde mi blog personal en el mes de Marzo -la nota “La señal”- el plan en marcha de una triangulación nefasta entre Nicaragua y Venezuela con vértice en Cuba y pactos avanzados con las FARCs colombiana para desestabilizar a gobiernos del continente latinoamericano y europeo. Ese plan ayer dio una señal tan certera como alarmante. 

Y al pueblo venezolano, FUERZA, a superar el hambre y sublimarlo en repulsión y combate. Terminan de pasar a la clandestinidad sin buscarlo desde que un cartel narco llegó al gobierno. Fueron engañados por un golpista simpático llamado Chávez quien creyó en la alianza con los Castro, olvidando que son traidores a su pueblo, avaros y asesinos multiplicado por 50 años de reprimir alzamientos de manera bestial.

Tenemos a un nuevo dictador y todo ocurrió ante los ojos de la OEA quienes han demostrado ser otra “oficina de trámites burocráticos”. Cuba, Nicaragua y ahora Venezuela, el enemigo reside al fin en el epicentro de América. El bolivarismo aún defectuoso, murió en 2013 junto con Chávez, empiecen a mirar al castrismo con otros ojos antes que sea tarde.

b CR

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27 de marzo de 2017

El toque de Medusa


Hace unos años reflexioné que la grieta había llegado para quedarse con nosotros mucho tiempo, tanto como dos generaciones. 50 años. Llegó en el vientre podrido del peronismo con burla, con odio y con discriminación. Recuperaron la estatua de Goldstein, el enemigo orwelliano, y la aplicaron a medio país: ahora tenemos 20 millones de Goldstein contra 20 millones de Winston. La cifra excedió el conjuro anticipado por el novelista.

Y lo que llamaron “revanchismo” tras el advenimiento de Macri fue precisamente eso, revanchismo, ya que inspiraron la burla, el desprecio y la discriminación acumulados durante 12 años como una respuesta especular: hay que ganarse tanta animosidad, no se hicieron merecedores de la conmiseración ni de la piedad. Tampoco la dispensaron. Fueron enfrentados al espejo y obligarlos a mirarse. Y encima, ponerlos en fuga, en escape, ya que hoy muchos son prófugos u ocultos tras abogados inescrupulosos. O eso o se amontonan en penitenciarías. Jamás se nos hubiera ocurrido ponerle el nombre de un ex Presidente a un pabellón de Ezeiza; hoy es otra broma que circula en las redes, mañana quizá una realización del deseoso imaginario social; en 50 años será olvidado incluso si ocurriera ese chiste del destino obstinado.

Pero fue otra advertencia de la historia. Argentina bordea una guerra civil. Armas negras no faltan, rabia sobra, y los enemigos parece que abundan: así nos alimentaron y ahora nos hemos vuelto realidad. Inauguraron un clásico Boca-River donde no lo había. Las burlas excedieron la marca en pleno partido, las hinchadas se enfrentan, y ahora hay sangre en las gradas, luego derrama en las calles y sigue el enfrentamiento. Un barrio es azotado por tribuneros armados, varios hinchas son destrozados a palos, otros huyen en llamas, algunos corren en defensa de alguien que yace sin brazos, los micros parten llevando refuerzos, la policía interviene pero yacen heridos o aplastados, entonces llega la gendarmería pero son insuficientes: hay barrios en llamas. Es el imperio de la Medusa: estatuas matan estatuas en la noche, sombras matan sombras... Bien, ahora aumentemos la escala.

Es que 'ellos' no capitalizaron el total del rencor sino que inspiraron el ajeno y ahora yace dividido y derramado en la 'oposición' que hoy gobierna. Incluso hay una recuperación del discurso setentista con un fortísimo desprecio a la vida que habíamos olvidado luego del pago en sangre todavía no saldada de otras épocas, un discurso que reinvidica la lucha armada y el asesinato de militares y de civiles, de adultos y de menores, de viejos y criaturas de brazos. Quizá antes no quedó resuelto, y quizá el meteoro social regresa buscando una conclusión. Como los sacerdotes centroamericanos pre-cristianos, cuando pedían al pueblo la entrega de los hijos pequeños destinados al sacrificio de las deidades solares. Se acerca la hora de entregar nuestra simiente: Ellos pagarán nuestros vicios.

No se trata de que un enfrentamiento interno sea feo o bello, sino de que es la manera de acortar los 50 años de fractura social que sembró el kirchnerismo. Por eso recuerdo a menudo la Guerra Civil española. Tal vez debemos tomar la semilla de Hebe de Bonafini y sembrarla; quizá ya lo hicimos, y estallar en conflicto armado y deshumanizarnos impiadosos, desapenados, descargar el odio y bañarlo todo en sangre hasta cubrir la tierra. Y matarnos hasta cansarnos, hasta saciarnos, hasta aborrecer la propia y buscada muerte, como en Sarajevo, como en Kosovo, en Serbia, en Bosnia: todos contra todos. Generación contra generación, como en “La guerra del cerdo” de Bioy Casares.

En 2013 Jorge Ruli, fundador de la Juventud Peronista de La Matanza, recordaba, durante una conferencia, que en los '70, vio bajar del auto al Gerente del Banco Cooperativo o de Desarrollo o el que fuera, y sacó el arma de la cintura para dispararle porque sí. No había un motivo específico sino un rencor desbordado e incontinente, un ansia retroalimentada como el observado en las tribunas de fútbol. Bien, ese mismo país está regresando recargado y lleno de sorpresas desagradables. La historia que vendrá a nuestro encuentro será así: un líder paria regresará luego de largo tiempo separado de sus fueros, la llegada cristalizará bandos en pugna con atentados. El descontrol de asesinatos resultará producto de las venganzas demagógicas o caprichosas. La rebelión será silenciosa. El líder será asesinado y el país estallará en llamas de venganza contra todo.

Las fuerzas institucionales intervendrán pero las herramientas del pasado fueron afiladas en ese conocimiento venido de otra experiencia y serán enfrentados con trampas nuevas. Las comisarías serán saqueadas y los uniformados descuartizados, de cráneos aplastados. Los cuarteles militares seguirán igual suerte aunque producirán numerosas bajas. Unos pocos sobrevivientes a esta primera fase quedarán mutilados pero listos para seguir adelante. Y estallará la guerra tan ansiada. Tal vez la Medusa gobierne. Pero quizá no alcance con echar al pozo a nuestros hijos, quizá el agujero negro reclame incluso a nuestros nietos. Dos generaciones completas deben ser limpiadas de la tierra y echadas al fuego. 50 años. La tercera generación no alcanzará a escribir las crónicas de la Gehenna, también caerá.

Tal vez la historia del futuro nos dio una advertencia en el pasado reciente de lo que viene a nuestro encuentro. Por algo el odio sigue vivo, y si no fue desterrado, entonces debe ser prosperado: la semilla debe romper la cáscara para crecer. Para cuando llegue el tiempo de la segunda etapa, San Parca transitará las ruinas ejecutando heridos y sobrevivientes. Veremos criaturas desmembradas quemándose en los baldíos y perros incinerados desgarrando sus propios cuerpos. El firmamento ocultará el sol con humo rancio, las hogueras serán sembradíos y la flama nacerá de repollos. Serán nuestro pan, porque lo crecido será educado en el asesinato. Demasiado odio en la planta Malicia. Como en la película “El exorcista: el comienzo”, primero irán unos contra otros, pero luego se destruirán a sí mismos, no habrá diferencias, todos serán enemigos. Es la etapa final.

Seremos espejismo y pesadilla en la evolución darwinista, otra Atlántida de Platón, la Pompeya del lujo romano desaparecida en un pestañear de los siglos. Un recuerdo padecido y cenagoso en las enciclopedias del mañana, “la capital de un imperio jamás existido” o la tierra prometida jamás descubierta y al fin olvidada. La Sierra Leona de América. Y que quede lo que quede, porque para tener posesión de algo habrá que matar a alguien. No debe asombrarnos que hasta el Cielo nos desprecie y nos mande una señal papal del final de los tiempos aunque nos tenga olvidados. Porque el reino será quitado a unos pero no será dado a nadie, porque el suelo yacerá maldito. Y porque el reino celeste agotó las señales. Merecemos ser arrasados peor que hebreos por romanos, empezar un jardín nuevo pero sin nosotros. Suena el gong en Argentina: La Medusa marca las 12 de la noche en el Valle de las Sombras. 
Rigel


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3 de marzo de 2017

Cambiando la Marcha








Un país que cae hasta la miseria abyecta tras cada ciclo de 15 o 20 años, es como un alumno que en Diciembre rinde mal la última prueba y repite. Lo deprimente de los argentinos, es que ese alumno tiene 70 años y no termina 1er grado desde los 6.
Cuando renuncio de manera irreversible en 2014 a la ideología peronista que me vio crecer y madurar, fue porque decidí perder toda mi fantasía y porque sepultaba para siempre los sueños de mi adolescencia.
Volvi , entonces, por mi propio Túnel el Tiempo al Salón del Congreso de la Nación en el invierno de 1974 y, de pie, de nuevo congelado de frío, cansado y mal dormido, con los bolsillos de mi campera sintética llenos de lluvia y pan mojado, me despedí en secreto y silencio frente al féretro de Juan Domingo Perón, rodeado de coronas inmóviles, sollozos, trajes y Granaderos al fondo. Me despedí y me fui.
Estuve allí ese dia. Y volví al presente, retornado del pasado, y no siento deudas, no alimento fantasmas. Fin de una etapa. Después murió Alfonsín pero ya estaba acostumbrado a que la muerte visitara la historia. Mis antorchas arden con otros fuegos,arden en palabra. El fuego de Ayasha y el caldero. No importa si no soy escritor, como muchos graciosamente se autodefinen, ni si soy columnista de periódicos, como oros presumen con fatua vanidad. Sólo decidí observar, pensar y escribir. Y luego actuar. No tengo fantasmas pero tampoco brújulas. Y no admiro a nadie porque no renuncié al don de la vista y del sentido común.
Como el alumno de 70 años de arriba -aunque tengo muchos menos años cumplidos-, tengo el derecho de dudar de todo, desde los planes de estudio, y de mandar a la mierda a la maestra, a la directora y hasta el portero, y de extender mi deseo al Secretario, al delegado y al Ministro de Educación. Entiéndase, es una metáfora de la ideología que abrigué. El sueño no era ser Cuba o Venezuela, sino mejores. Un país industrial de avanzada.
Y porque esperé demasiado tiempo la “Argentina Potencia” que nos prometieron en los '70, cuando soñábamos con el futuro promisorio, y hoy seguimos tan bananeros como antes pero llenos de Planes, con la sonrisa y el furor de los tontos. Hay que errar mucho para vivir una pesadilla. Una cultura partidaria que mide ventajas y que aplaude a Luder, luego a Menem, más tarde a Duhalde, después a Néstor y finalmente a Cristina Fernández, no tuvo ni tiene nada que ver conmigo. A otro le puede resultar razonable, a mí no. Pero la grieta llegó también a mi familia, es techo y suelo. Por eso vivo suspendido en una silla. No importa. No necesito vendarme los ojos para escuchar mejor.
Pero me cansé de ver gronchos hijos puta y amanecidos renacuajos pasar en chatitas abolladas con canastos de pan, leche y facturas rumbo a los merenderos del hambre para verlos pasar luego de 2 años con un Toyota 0 Km.. Es multiplicar dos por dos y que siempre de cuatro. Si ese es el modelo de “justicia social” que defendí, no tengo dudas: métansela en el culo junto con Menem, con Néstor, con cristina y con Perón, muchachos.No me recibiré de hijo de puta social por los beneficios comparativos que ofrece.
Y así como soy cristiano y nunca obediente ni de la Iglesia ni del Vaticano, no espero ninguna "Segunda llegada" de nadie, no espero nada. Pero no voy a morir equivocado. Vivir el tango Cambalache no me justifica ni me describe ni mucho menos me identifica, aunque lo padezca cada día. Mi resistencia es estética tanto como ética. Sangraré lo que veo para redimirme mientras escribo. Camino a diario entre capiteles en ruinas del Cielo y de la Tierra. pero no me sirve la expiación del Celo cuando la tierra se mantiene bajo mis pies

"Todo lo que se rompe se vuelve cuchillo", escribe el poeta coreano See Jeong-Ho. El país está roto y sangra, yo estoy roto y corto. A la mierda con todo, no tengo tensores mentales ni históricos: Siento y pienso, no necesito nada más, luego escribiré lo que quiera.
b CR



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10 de febrero de 2017

El "boom" literario del oeste.




Murúa, Molver, Bencivenga, A.Cao y O.Cao, Salerno, Paredero, 
Sueldo Müller, Verón, Chappa, Cuello

La reciente antología de poetas contemporáneos de La Matanza
es mucho más que una selección de material poético de un lugar 
en el mundo: es un símbolo de la intransigencia y la independencia 
superviviente en un bastión político en ruinas.

He venido pensando mucho tiempo en el efecto arrollador de una cuna de autores y artistas sobresalientes del Gran Buenos Aires, más precisamente del oeste, los partidos de La Matanza, Merlo, Morón, las tres "M" que hoy marcan el terreno y golpean la semántica como piña con manchones de pigmentos y vientos de verso. 

Así con La Matanza, en el conurbano bonaerense, un partido de contrastes donde primerean siempre las señales de las crisis de la economía fluctuante de nuestro país, una especie de Los ángeles de la película Blade Runner, donde convergen y residen una mayoría importante de inmigrantes de países cercanos y lejanos, chinos, coreanos, italianos, españoles, húngaros, rusos, bolivianos, polacos, peruanos, paraguayos, israelitas, chilenos, son algunas de las etnias y nacionalidades diversas que habitan un pedazo de la llanura porteña vital que alguna vez fue polo obrero y marca del estado provincial. 

Es que La Matanza tiene la dimensión y amplitud suficiente como para igualar la producción artística de una ciudad, por ejemplo, como La Plata, eje político y cultural de la provincia. Pero de poco han servido los intentos de unificar a los artistas y artesanos de la palabra con el criterio de las mayorías bajo una tendencia política, como en cualquier ciudad del mundo. Así se atomiza y se dispersa. Cada huella local y fragmentada por los grupos zonales ha sido un rayo de crecimiento solitario y personal de miembros segregados y dejados a un costado. Los compartimiento barriales y sectarios fueron desbordados hace tiempo y lo que la política partidaria ha desmembrado a fuerza de errores y la subordinación incondicional a los caudillismos nacionales, fue amalgamado y alisado a fin de cuentas por el arte. Los descartados son el motivo de esta reflexión mientras que el río anterior fue catarata e inundación y ahora barro y pérdida.

Aquí no importan las "militancias", todas fracasaron, incluso las culturales. Los intentos hegemónicos de convocarlos en locales militantes bajo un sello partidario quedaron atrás. También los usos políticos de sus organizaciones para convocar a stands de feria que nadie visitó. Demasiado personales cada uno como para atropellarlos con discursos de barricada. Pero los desmayos cíclicos de la economía, la coyuntura permanente entre una crisis y la siguiente, y la descalificación de sus habitantes por los ciudadanos de CABA, han mellado y retrasado el camino a la expresión vanguardista de un vórtice que hace mucho no es proveedor de mano de obra barata o calificada, sino también de pluma, cincel, cuerda y pincelada. 

Ahora cada poeta maduro del distrito ha crecido como árbol vigoroso de llanura separado por la distancia y el gramillón, pero refugio de tormentas, sombra y descanso al fin. Y así, lo que reclamaba desde hace tiempo, finalmente comienza a perfilarse con la edición de Alto guiso, la primera antología de poetas matanceros por la editorial Leviatán y que hoy puede comprarse en el comercio. Claro que faltan poetas, faltan Pérez Árias, Dalter, Rubio e incluso Malattia, pero vale la aproximación a una dimensión poética integral que finalmente habla de una identidad regional por fuera del discurso del gobierno local y del elenco estable de autores que promueve nuestro gobierno, una perspectiva singular en las coordenadas nacionales de las letras. 

Pero de allí lo previsible de una vanguardia atemporal y dispersa, en su mayoría trabajadores de la poesía y menos de la narrativa, como es prever,donde coinciden también dramaturgos, región que ha dado además periodistas gráficos de rango nacional y ensayistas, recopiladores, compiladores e historiadores, y que sin embargo está desunida, desmembrada en astillas parciales difíciles de pegar. Pero la evolución de cada pluma es solitaria, sólo después de superados los grupos es que la cúspide se resume y se expresa por sí misma. De allí la novedad a destacar. Una antología habla de personalidades en un tiempo vagamente coincidente, habitando un espacio definido. Sin saberlo, son miembros de un "boom" localizado al oeste de un lugar al sur del mundo llamado La Matanza; o como simbolizaba García Márquez: astros de una galaxia local.

Foto del periódico "El 1"

Y, afecto como soy a la suma lineal de experiencia acumulada por estos faunos de la poética del oeste, cuando menos hay aquí en total unos 300 años de trabajo o compartido o solitario, pero vividos al borde o del abismo o de la felicidad. De nada sirve una poesía construida mentalmente desde una silla, sino parida, padecida y gozada a través de los años. El arte no es la escritura, sino la vida misma escrita, pero hablar de uno de los partícipes es no hablar de otros, por eso prefiero el juego acumulador de años puestos como vagones de un tren de carga, sin superponerlos sino ligando a cada uno con su propio tiempo. Pero claro que faltan otras centurias de labor por publicar.

Superadas las estéticas de la imposición, la picardía y el matonaje de nuestros políticos, es la primera señal válida y clara de la independencia intransigente de nuestros artistas en una época de servilismos y agachadas. Y al estilo de la mesa redonda del "boom" literario que hizo huella (Vargas Llosa, Garcia Márquez, Cortázar y Fuentes, pero nunca a Monegal ni Cabrera Infante o Rulfo), y de las antologías poéticas y narrativas de los '70, verdaderos manuales de poesía y prosa divididos en tomos por la vastedad y variedad de autores, ejemplares poderosos que supieron halagar mi biblioteca hasta que regalé todos a poetas y narradores adolescentes, Alto guiso es el primer capítulo de una enciclopedia tardía del oeste pero llegada a destino al fin. Y si antes vimos el volumen de Historia de La Matanza, con la colaboración de historiadores y recopiladores locales, y ahora la primera antología de poetas conocidos del oeste, entreveo la inicial y genética antología de narradores. Y así sabremos que La Matanza tiene mucho para contar. 
CR

EDICIÓN PARA AMAZON
La edición hispana de Leviatán para Amazon -y no entiendo el motivo de la diferencia- tiene el defecto editorial de no haber listado en cubierta a los autores que componen la antología, como lo hubiera hecho cualquier editor del mundo para dirigirse al comprador con un producto de venta. La resolución fue de novena.
En EEUU o incluso Europa no olvidarían ni subestimarían la importancia del autor o autores en la cubierta y en una posición clara asociado al título del volumen, ya que "Varios autores" no dice nada, nada de nada, y menos al lado del título editorial, ya que a esta última le corresponde otra línea -la inferior- y sólo revela la poca profesión del editor, cumple con el mínimo y no con el máximo que establece el diseño gráfico -para eso existe desde hace 5 siglos- y menos aún amor por el libro. Es una falta de respeto con los autores. Y en esto, suponiendo que acepte el error de sintaxis elemental cuando dice "Varios autores" y no a la inversa, como corresponde al español "Autores varios", ya que el sujeto va antes que el predicado. Hasta la tipografía que usó es ordinaria, previsible en un panfleto callejero menos que de un libro.
De todos los errores posibles en una edición, el menos admisible es en la tapa, porque el libro entra por los ojos. Pero estamos hablando aquí de una "imprenta" y no de un editor, como merecía esta obra cuando pretende seducir al público del mundo. Tan lejos de 10, digo que 2 puntos le sobran a "editor" de Leviatán. 
(15-02-2017)


Coyright®2017 por Carlos Rigel

2 de febrero de 2017

Desdublineando al señor Joyce


A 113 años de editada la primera
metanovela onocida, Ulises de James Joyce,
el territorio sigue despoblado.

Ayer, 1 de Febrero, cumplía años la historia impenetrable del irlandés James Joyce, "Ulises". publicada en 1904, y aunque su protagonista, Leopold Bloom, cumple años en el mes de Junio, completadas esas 24 horas que transita la historia que va desde el 16 al 17 de ese mes y que el planeta inglés celebra cada año (Bloom's Day) pero, como buenos latinos, nosotros recordamos la proeza del autor de una obra que clausuró el género de la novela con la primera metanovela que conoció la historia universal de la literatura. Compleja, tridimensional, hermética y hasta insufrible, mereció incluso el análisis de Carl Jung  cuando aventuró que su lectura despertaba en sus lectores un sentimiento sostenido de inferioridad, y que hasta Borges confesó no haber terminado en su lectura de los dos tomos, como deja entrever en los diálogos editados con Osvaldo Ferrari. Tal el reto que desalienta a los valientes que aceptan penetrar la corteza hacia la carne del texto. Es que el "Ulises" no nació para ser leído, sino que, como el Quijote o La Biblia, nació para ser admirado.

Reseñemos que Joyce tardó 7 años en escribirla y, como don Miguel de Cervantes, también tuvo un palo en la rueda para complicar la labor:: era tan corto de vista que usaba lentes de aumento y además una lupa para contnuar la lectura y su escritura en cuadernos con letras de 2 centimetros de alto. Los originales debieron ser cientos de carpetas apiladas y numeradas hasta completar la aventura formidable de concluirla. Y como la admirada novelista y amiga Silvia Plager termina de extender un comentario a mi reseña de Facebook, es que amplio datos al compartir que Joyce también fue autor de textos breves de calidad intachable, como por ejemplo, el volumen famoso de relatos Dublineses, de 1914.

Pero acerca del volumen y el género de clasificación de Ulises, nuestro narrador y dramaturgo Abelardo Castillo dice que "si el Quijote es una novela, entonces el Ulises no lo es". Y a la inversa: "O si el Ulises es una novela, entonces el Quijote no lo es", duda insidiosa y molesta que nos obliga al análisis sobre la dimensión que ocupa el Ulises frente a los formatos de clasificación general que destruye y reconstruye el estilo de ecléctico a dimensional del escrito: Joyce se propuso terminar con la novela con una obra máxima, una historia que fuera el techo del género. Pero apenas si inició otro formato -en mi opinión, la metanovela-, además de dar comienzo a la literatura del anacrónico siglo XX. Y, claro que el mundo latino tiene otra metanovela, la segunda del siglo, y se trata de "Rayuela", de Cortázar, historia que reclama de una lectura distinta a la lineal que supone la narrativa clásica. Es que si la poesía es un mundo posible, entonces la narrativa llevada al límite es una galaxia completa.

Acerca del género en cuestión, la metanovela, apenas podemos orbitarla en la observación de algunas características que comienzan a revelarse a través de las pocas conocidas, como por ejemplo, el efecto esquirla narrativo, la ausencia de puntos o focos descriptivos fijos, la multiplicidad de planos dimensionales coincidentes desde distintas perspectivas narrativas, la explosión de esos planos dimensionales en interacción con el mismo protagonista, los cambios de ritmo, de tiempo, de estilo, de género y hasta la supresión del tiempo interno del escrito. Otra observación extratextual es que dicho formato estará presente en autores maduros, el tipo de autor al cual no le importan los planos estáticos de la novela lineal conocida dividida en capítulos consecutivos, ni siquiera la linealidad del texto, y que incluso se servirá de la humanización de los objetos, como más tarde observamos en Jean-Paul Sartre, y como ejes discursivos circunstanciales cuando el autor lo crea necesario, al estilo de la prosa experimental de Clarice Lispector.

Pero sólo podemos suponer el caos del contenido. No olvido que la crítica de literatura R. Flesca, en 1986, durante una reunión en su casa, especuló que, a su parecer, la metanovela ligaba el texto con los planos ilustrados de la imagen. Pero sin duda, cada autor nos ofrecerá un big bang creativo diferente, personal e irrepetible. El escritor que arribe a este género superior no estará atenido a la lógica común, ni limitado por al análisis, ni restringido por las consecuencias posteriores de la crítica académica. Dicho producto no debe ser visto como lo resultante del capricho en la excentricidad, sino como el crecimiento a una dimensión desestructural... y nadie regresa de allí. Pero frente a ella, cada escritor procederá como un dios en la estepa de la alegoría: más allá del bien y del mal, más allá del estilo, más allá del plan, más allá de todo lo hecho hasta el momento. El objeto no será objeto sino la esencia, el tema no será el tema sino el fluir de conciencia, y no habrá plan, sino horizonte -en apariencia- errático de acontecimietos.

Sin embargo, es correcto inferir que, sin el formato previo de la novela conjugada durante siglos e inspirada en un diagrama de estructuras fijas, adhesivas y consecutivas, jamás se hubiera alcanzado la cumbre de la narrativa con un género molecular, interdimensional y genético como la metanovela. En 1605 Cervantes publicaba el Quijote para establecer el extenso territorio de la novela. 300 años después, Joyce derramó la prosa más allá de esa geografía de característica cervantina: el irlandés fundó el océano narrativo, precisamente, la metanovela. 

Ahora debemos suponer que la aparición del género hace más de un siglo preanuncia la aparición de otros exponentes en el tiempo venidero, pero creo que siempre serán sorpresas. No todos los músicos componen una ópera al final de sus vidas, ni todos los narradores de novelas concluyen la obra total de sus vidas con una metanovela. Como expresa Brech: "es problemática de un nivel superior". Quien no ha llegado hasta allí no sabe lo que contiene. No hay ventanas en el paraíso. Pero no todas fueron rosas, por supuesto que tuvo negadores de renombre, por caso, nada menos que el mexicano Carlos Fuentes, cuando ubicó a su autor por debajo de los zapatos de Alejandro Dumas y de Victor Hugo. Y sin embargo, el propio Fuentes estuvo al borde de otra metanovela con La muerte de Artemio Cruz, historia densamente dimensional, aunque más próxima al estilo bidireccional de García Márquez. Pero no hay rivalidad alguna entre la novela y la metanovela, así como no la hay entre una obra de teatro, un film y el libro.

Conspirativa y expiatoria, la influencia gravitatoria del Ulises la advertiremos en los paisajes biológicos descriptivos de Steinbeck y, posteriormente, contaminados a la metafíisica urticante y existencialista de Sábato, y hasta en la superposición interactiva de imágenes en Saramago. Incluso allí observaremos la fractura continental en la tectónica literaria que produjo su publicación. Embrión degenerado de Blake -de cuando hubo que cambiar las formas de leer la poesía-, con Joyce hubo que modificar las formas de leer prosa. Hoy es analizado, debatido, academizado en exceso, enseñado, poco leído y menos entendido, pero todavía no ha sido superada la empresa abrumadora con su contradictorio y hasta ordinario protagonista, el señor Bloom. Opuesto al Quijote, al que le pasa de todo, siguen siendo las 24 horas tensas en la odisea cotidiana de un hombre común al que no le pasa nada, nada de nada, divididos en dos tomos admirados, temidos y aplastantes de lectura. S
i apareciera en este tiempo nuestros editores no la publicarían. Marche preso, mister Joyce. Mientras tanto, es bueno saber que hay algo más encima del techo. La perlita del final: La triste y avejentada Molly, confesándonos que ya no consigue muchachos jóvenes como antes.

CR



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16 de diciembre de 2016

Cierre del Primer Encuentro de Letras en Merlo


Tras 24 años de terrorismo de Estado encubierto de peronismo, aunque de confección feudal, los vecinos de Merlo anoche aplaudieron de pie en el cierre del Primer Encuentro de Letras en una expresión cultural y democrática que sólo vi anteriormente en Diciembre de 1983, tras la apertura de la democracia.
Con una lista tenebrosa de muertos y víctimas resultantes de una etapa oscurantista que recuerda a capítulos pasados de nuestra historia –y que aquí puedo llamar "mini-proceso de reorganización"–, el episodio cerrado acaso nos advierte que no hacen falta golpes de Estado para padecer bestialidad en los gobiernos. Bajo un populismo cosmético también habita la barbarie. Fue inevitable para mí rememorar las advertencias bajo la forma de certezas inminentes de la periodista italiana Oriana Falacci tras el triunfo de Alfonsín sobre la endeble democracia naciente en Argentina. También que la traición a los pueblos llega sonriente para abrazarnos. Todo se cumplió. El "Nunca más" de Strassera, de nuevo estuvo implícitamente vigente. Los vecinos merlenses se recuperan de una tragedia silenciosa que alguna vez pareció interminable. De allí mi protesta permanente para quienes recuperan un pasado de plomo para desconocer y negar los horrores del presente. Bueno, pero hay vientos nuevos en Merlo.


En el inicio y en el cierre del evento hubo citas de ardores políticos inevitables, recordando traumas comunales vividos, también cambios inesperados en el programa, como haberlo realizado amablemente al aire libre pero sin anuncios previos ni la logística pertinente. Aunque fue una noche inolvidable que cerró intimista iluminada con velas, metáfora accidental que recuerda los cafés del Grupo de Mayo, en los comienzos de la patria. El ambiente vagamente colonial de la Casa de las Antorchas y el sulqui en descanso en el amplio patio de cesped me inspiró esa idea suntuosa del tiempo y el origen. El público, absorto por momentos, muy respetuoso y adulto, fue solemne y constante, por eso las bromas literarias durante mi disertación para quebrar tanta estupefacta seriedad.

La apertura con la voz de la soprano al comienzo y las cantatas de un breve repertorio al piano fue una deleitosa extravagancia para el alma, un momento inspirador; los muchachos de la proclama contra la violencia y la danza de bombos criollos con la fuerza de la rebeldía y la claridad contestataria juvenil; el solista de guitarra que nos acompañó con arpegios de cuerda; y también descubrir entre los valores de distrito a Horacio Poggi que fue una experiencia memorable para mí: la potencia inmóvil de sus cadencias poéticas y la introducción reveladora donde rememoró los orígenes de una compañera de los talleres de narrativa, una novelista que pocos años después fue mi coordinadora cuando yo recién comenzaba con mis primeros relatos.

Carlos Rigel, Mariano Iaciancio, Marcelo Lahitte, Horacio E. Poggi


De pronto, puntos sueltos en el espacio y el tiempo configuraron una línea y luego una figura. Tanta experiencia acumulada y al fin tuvo su espacio gracias al emprendimiento de ayer a la tarde organizado por Autores de Merlo, organización que ha demarcado la cancha. Pero también debo confesar que al extender la invitación a mis contactos no convocaba tanto al acontecimiento cultural como a la señal de los tiempos en una sociedad que ha superado al peligro del abismo, aunque todavía debe alejarse y reconfirmar la ruta tan dolorosamente recuperada. Pero, signo y señal de etapa concluida, fue la manera ideal de expresar una dirección cardinal que la sociedad merlense ha elegido y que debe continuar como un destino cotidiano. Pero el fuego no es nuestro, gente, sólo hay que mantenerlo encendido. Abrazos a todos los vecinos de Merlo.

CR

Copyright®2016  por Carlos Rigel

8 de diciembre de 2016

Merlo: moviendo un engranaje formidable



Comparto la nota publicada hoy, 8 de Diciembre de 2016, 
por el periódico del oeste Noticias Merlo.


"Noticias Merlo conversó con el narrador y ensayista, Carlos Rigel, quien es la piedra fundamental de los artistas que componen el Café Literario y Autores de Merlo, para contar de que se trata el Primer Encuentro de Letras y Café Literario que se llevará a cabo el jueves 15 de diciembre de 18 a 22 hs. en la calle Perú 842, entre Libertad y Jujuy, Merlo Centro. Esta mesa libre de exposición se creo en julio de 2015 y hoy es un espacio para todos aquellos interesados en poemas, prosas y experiencias creativas a micrófono abierto.

¿De qué se trata la iniciativa Autores de Merlo?  

La propuesta viene elaborándose desde hace varios meses, diría que de antes del cambio de gobierno, con un vecino de Merlo que es un lector compulsivo y reflexivo de mi obra, Mariano Mateo Iaciancio, quien me visita con frecuencia siendo yo expositor y autor del oeste en las ferias de libros, pero la necesidad es de reunir a los autores locales, brindarles un espacio de expresión en libertad y, más allá de lo promisorio, también, permitir el encuentro de autores maduros con obra publicada y años de trabajo solitario –que sabemos que la comuna los tiene–, con los simpatizantes de la escritura en sus primeras letras. Creemos que el lanzamiento de los cafés literarios irá cobrando dimensión cultural para el lanzamiento de los talleres de escritura y literatura en Merlo el año que viene.

Inician actividades con un café literario, ¿por qué?

Los cafés literarios o tertulias tienen su historia. La costumbre tiene origen en la Europa de Diderot, de Voltaire y Rousseau. El primer café fue Le Procope en el siglo XVII. Años después, París contaba con unos diez cafés literarios. Y un siglo más tarde, contaba con novecientos. Sin duda que nuestros próceres, durante las visitas al Viejo Mundo, asistían a esos encuentros cuya influencia llegó a nuestras costas al mismo tiempo que las corrientes emancipadoras americanas. Y quizá por ella misma. Pero lo menciono sólo para dar una idea de la importancia que revisten estas costumbres en una sociedad madura y creciente.
Pero aquí también tuvimos lo nuestro en los orígenes de la patria con las tertulias literarias del Grupo de Mayo a comienzos del siglo XIX, en la antigua Buenos Aires, donde prosperaba el salón literario que dirigía Marcos Sastre. Allí, Esteban Echeverría leyó sus poemas y años después destacaba como coordinador de reuniones en debates políticos progresistas y literarios junto a figuras de la talla de Alberdi, Juan María Gutiérrez y el mismo Sastre. La intensa creatividad de la generación del ’90 no fue espontánea sino previsible de un linaje patrón iniciado en esos cafés.
Pero volviendo a tu pregunta, el evento es la apertura de un programa sólido de actividades artísticas y culturales para la gente de Merlo, y que contará, además, con ciclos de conferencias, presentaciones de autores invitados y exposiciones de arte local.



¿Cómo nació Autores de Merlo y qué fines tiene?

La primera reunión formal fue durante el cumpleaños de Mariano Iaciancio en la casa de Adriana Schmall, otra vecina de Merlo, y esa noche conocí a varios autores, entre ellos, a Marcelo Laitte, a Gustavo Herrera y a Gerardo García, y otros cuyos nombres ahora escapan a mi memoria, pero entre aperitivos fuimos analizamos diversos temas que hacían a la apertura cultural de Merlo como factor de desarrollo complementario con la educación y la promoción de las artes. Hubo, a partir de esa noche, impulsos solitarios y aislados para capitalizar esa corriente emergente, pero creemos que lo mejor es desoír los protagonismos centrales que buscan rédito político en favor de servir a la comunidad para el desarrollo de su gente. Pero mucho antes de esa fiesta, desde 2013, veníamos reuniéndonos con Mariano, explorando las alternativas.
La experiencia hecha en La Matanza fue valiosa desde que algunos audaces pedimos un stand precario para Autores de Matanza en la feria de artesanías en una plaza pública. Había artesanos de collares, de ropa, de comidas tradicionales, y también un stand de libros de autores locales, donde los poetas y narradores de barrios cercanos conversaban con los vecinos de paso por la plaza, además de venderles sus libros. Enfrentar un libro con el lector es toda una experiencia, pero ligar al lector con el autor del libro que está comprando, es inolvidable, además de la antesala para las ferias de libros municipales, gimnasia que cada autor debe experimentar para abrirse camino. 
En cuanto a la segunda parte de tu pregunta, el crecimiento de un autor atraviesa varias etapas hasta definir un estilo que lo distingue como una marca. Todas ellas pueden lograrse, y se logran a menudo, en soledad, pero si hay una guía orientativa es mucho mejor y más rápido alcanzar la madurez de la palabra escrita. Tanto los cafés literarios como los talleres de escritura, comulgan al autor con la gente. Los autores leen sus trabajos, conocen las opiniones de sus iguales, debaten, pulen sus escritos, mejoran el perfil propio. Cada autor debe construir su propio público seguidor. Podemos darles herramientas que refinan el estilo, pautas analíticas y de recursos intratextuales, incluso sentarlos al micrófono, pero cada autor debe hacer su experiencia individual, y es responsable de hacer crecer sus lectores. Es como la comunidad de amigos seguidores en las redes sociales… sólo que aquí al público hay que seducirlo con el escrito para que sea su lector.

¿Quiénes componen Autores de Merlo?

Hasta el momento, se trata de una comunidad en formación. Cuenta con unos pocos narradores, columnistas y pocos poetas pero con muchos lectores, ya que los leyentes también componen esta comunidad de afectos con el libro y la lectura, pero creemos que la propuesta irá difundiéndose y muy pronto podremos realizar una nómina de miembros a través de un registro de visitas en cada evento; prioriza mantener el contacto abierto con todos ellos a través de las redes sociales en favor del intercambio y el anuncio de eventos, aprovechando las virtudes de internet.
La observación es que en otros distritos también se organizaron estos grupos de autores y siempre fue impulsor para el acercamiento de miembros de otras corrientes del arte, como escultores, pintores, fotógrafos, etcétera. Así descubrimos el enorme potencial cultural y humano con que cuenta cada distrito. De pronto descubrís que tenés a un dramaturgo reconocido y homenajeado por artistas de prestigio del orden nacional, y lo tenés perdido e inactivo en un barrio distante de Merlo.

¿Y quiénes pueden formar parte?

Todos, incluso el público no leyente y, claro, poetas, narradores, ensayistas, incluso periodistas de hojas barriales, la idea es conocer los atributos culturales de los vecinos de Merlo y, a esa plusvalía social, abrirles los espacios de expresión, de lectura, de promoción de sus obras, de debate y de sinergia. La Merlo creativa adeuda al territorio provincial y nacional, precisamente, ese valor agregado de experiencia construida a través de años de labor solitaria. Hace pocas semanas fallecía una figura destacada de Merlo casi en completo anonimato, el músico y filósofo José Luis Ferreira, quien fue el maestro de Gustavo Cerati, y a quien tuve el honor de conocer y de visitarlo en su casa aquí, a pocas cuadras de la Estación Merlo. Hay figuras que reúnen 30 o 40 años, o incluso más, de labor, es tiempo del reconocimiento de esas personalidades y permitirles honrarnos con su arte, además de compartir esa labor con los artistas jóvenes emergentes y el público en general. Es un mandato social que quien sabe o aprendió algo, no lo adquiere para sí mismo con hedonismo egoísta, sino para compartirlo y multiplicarlo con sus iguales. Sólo así las sociedades progresan. Imaginemos que Platón hubiera muerto sin discípulos, por ejemplo, sin Aristóteles…"

Fuente: www.noticasmerlo.com.ar